Pocoyo pasa su bandeja de croquetas

1 10 2009

pocoyo

Fidel Delgado, titiripeuta y psicólogo clínico, un maestro de la metáfora más terapéutica, nos recuerda que todos somos POCOYO. Todos, desde Obama hasta un recién nacido en Galende.
De la misma forma que el tierno y divertido personaje creado por Zinkia (un estudio madrileño) pensamos que el mundo gira alrededor nuestro y que somos el ombligo del mundo. Este pensamiento nos genera un ENORME sentimiento de importancia y a su vez un nivel de presión estratosférico.

De repente nos sentimos muy importantes. Pongamos el caso de Obama. A mí me cae bien este señor, y ciertamente es muy importante. Pero, si él no fuera consciente que todo lo que es, hace y tiene, es gracias a todas las personas que le han ayudado, su ego de alto consumo, le terminaría por deshacer. Así, el SuperYO del POCOYO, en un momento de su vida se va a encontrar con el bendito TODOYO. TODOYO es el que hace que se organizen y regulen todas las funciones corporales. Esta fuerza hace que nuestro corazón lata ininterrumpidamente unas cien mil veces cada día sin que nosotros pensemos siquiera en ello, y se encarga de las sesenta y siete funciones del hígado. Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre las células, los tejidos, los órganos y los sistemas corporales, porque ha sido ella quien ha creado el cuerpo a partir de dos células individuales.

Así que , una vez que Pocoyo, Obama o tu mismo, nos damos cuenta que viajamos a hombros de un gigante, ¿qué nos queda?.

Pues simplemente ser, hacer y tener lo que nos pide el CORAZON, que es nuestro radar de comunicación con TODOYO. Y si a tí lo que te gustan son las croquetas, HAZ CROQUETAS. Que sean las mejores que puedas y sepas hacer, y una vez hechas, pregunta a tu corazón. Te dirá que pases la bandeja, ofrezcas, compartas tu deliciosas croquetas. Sin pensar en lo bien o mal que vas a quedar (desapego del resultado). Tu disfrutas haciendo croquetas. Eso te da alegría al corazón. También te gusta que los demás las disfruten. Y si hay alguien que no tiene las papilas gustativas preparadas para disfrutar de tus croquetas , pues permítele que no las disfrute. Pero que haya alguien que las rechace, no significa que el resto no pueda disfrutar de ellas porque POCOYO tiene miedo al rechazo.

Os dejo con unas frases de Fidel Delgado , inspiradoras, y metafóricas. Va por ustedes:

«Esto no es un espectáculo sino un espejo –vino a decir-. En elespectáculo te distraes, en el espejo te ves. Y cuando te ves puedes darte cuenta de que uno es una maravilla, un resumen concentrado de toda una vida… Una vida que puede estar centrada más en el tener que en el ser. Eso genera un ego de alto consumo porque vive para lo suyo, con lo suyo, por lo suyo… y se empeña en ir haciendo méritos para ser rico, o ser santo, o ser estudioso… para que a uno le quieran… ése es nuestro Poco-Yo, que ya no es sostenible. Y un buen día nuestro pequeño Poco-Yo descubre a Todo-Yo y se da cuenta de que el origen está dentro, de que somos luz, de que no hay que ir a ninguna parte a buscarla».





El Arte del Marketing y del Coaching

30 03 2009

A los profesionales del Marketing y del Coaching se nos olvida frecuentemente que debemos darnos permiso a dejar entrar las “hadas” de la creatividad en nuestros procesos.
Tanto el Marketing como el Coaching los veo como un arte , el arte de servir, de ponernos a disposición de la vida , de las personas, de la creación, que fluye a través de nosotros si lo permitimos. El Brand Coaching pretende destilar estos valores en el proceso.
En todo proceso hay un gran porcentaje de “transpiración” y también otro esencial de “inspiración” que logramos a través de generar una apertura a la creatividad , a la intuición, a la innovación.
Cuando pensamos en buscar formas de que nuestro servicio y productos generen valor en los demás, saber cómo les pueden ayudar, ver y sentir maneras cómo transmitir los mensajes adecuados, transparentes, sencillos, las ideas pueden fluir en nosotros fácilmente.
En la medida que la presión de no llegar a fin de mes, no conseguir los clientes que necesitamos, no vender lo suficiente , se apodere de todos nuestros pensamientos y esencia, ponemos una barrera infranquable a las soluciones cuya semilla está ya dentro de nosotros esperando a ser regada por la inspiración.
¿Y qué está en nuestras manos entonces para llegar a tener nuevas ideas que nos ayuden a salir del pozo?
Algunas ideas podrían ser:
- Disposición inicial a la apertura creativa
- Actitud de estar al “servicio de la organización” y quitarnos la responsabilidad de pensar que debemos arreglar el mundo, como dice Fidel Delgado .
- Pensar en el bien mayor de los demás, de nuestros clientes, no cómo generación de ingresos, sino de darles valor, darles servicio para aportar algo a sus vidas y deseos. Olvidandonos así de conceptos como “clientes cautivos, o prisioneros”, y sembrando una relación humana , cercana, transparente y limpia.
- Sentir nuestro cuerpo a través de la respiración, agradeciendo lo que ya somos y tenemos.
- Confianza en que las ideas fluirán en nosotros, escuchando nuestro corazón
- Usar métodos para generar ideas creativas como los 6 Sombreros de Edward de Bono y la PNL y Walt Disney
Picasso decía ” Cuando me llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”. Creo en el trabajo, los procesos, el método, la disciplina para llegar a tener grandes ideas. Debemos ser grandes profesionales en lo que hacemos, y eso nos obliga a alimentar al proceso de Marketing y de Coaching con nuestro cerebro derecho. Así , no es una opción el invitar a nuestras emociones, inspiración, creatividad, amor y humor al juego del Marketing y Coaching. Es una obligación si queremos ser grandes profesionales.

Encontré este video que hizo la labor de inspiración para escribir este post. Siento que sea en inglés pues hay gente que no podrá captar la sabiduría que transmite esta mujer Elisabeth Gilbert. Pero no he podido evitar compartirlo con vosotros.