
Fidel Delgado, titiripeuta y psicólogo clínico, un maestro de la metáfora más terapéutica, nos recuerda que todos somos POCOYO. Todos, desde Obama hasta un recién nacido en Galende.
De la misma forma que el tierno y divertido personaje creado por Zinkia (un estudio madrileño) pensamos que el mundo gira alrededor nuestro y que somos el ombligo del mundo. Este pensamiento nos genera un ENORME sentimiento de importancia y a su vez un nivel de presión estratosférico.
De repente nos sentimos muy importantes. Pongamos el caso de Obama. A mí me cae bien este señor, y ciertamente es muy importante. Pero, si él no fuera consciente que todo lo que es, hace y tiene, es gracias a todas las personas que le han ayudado, su ego de alto consumo, le terminaría por deshacer. Así, el SuperYO del POCOYO, en un momento de su vida se va a encontrar con el bendito TODOYO. TODOYO es el que hace que se organizen y regulen todas las funciones corporales. Esta fuerza hace que nuestro corazón lata ininterrumpidamente unas cien mil veces cada día sin que nosotros pensemos siquiera en ello, y se encarga de las sesenta y siete funciones del hígado. Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre las células, los tejidos, los órganos y los sistemas corporales, porque ha sido ella quien ha creado el cuerpo a partir de dos células individuales.
Así que , una vez que Pocoyo, Obama o tu mismo, nos damos cuenta que viajamos a hombros de un gigante, ¿qué nos queda?.
Pues simplemente ser, hacer y tener lo que nos pide el CORAZON, que es nuestro radar de comunicación con TODOYO. Y si a tí lo que te gustan son las croquetas, HAZ CROQUETAS. Que sean las mejores que puedas y sepas hacer, y una vez hechas, pregunta a tu corazón. Te dirá que pases la bandeja, ofrezcas, compartas tu deliciosas croquetas. Sin pensar en lo bien o mal que vas a quedar (desapego del resultado). Tu disfrutas haciendo croquetas. Eso te da alegría al corazón. También te gusta que los demás las disfruten. Y si hay alguien que no tiene las papilas gustativas preparadas para disfrutar de tus croquetas , pues permítele que no las disfrute. Pero que haya alguien que las rechace, no significa que el resto no pueda disfrutar de ellas porque POCOYO tiene miedo al rechazo.
Os dejo con unas frases de Fidel Delgado , inspiradoras, y metafóricas. Va por ustedes:
«Esto no es un espectáculo sino un espejo –vino a decir-. En elespectáculo te distraes, en el espejo te ves. Y cuando te ves puedes darte cuenta de que uno es una maravilla, un resumen concentrado de toda una vida… Una vida que puede estar centrada más en el tener que en el ser. Eso genera un ego de alto consumo porque vive para lo suyo, con lo suyo, por lo suyo… y se empeña en ir haciendo méritos para ser rico, o ser santo, o ser estudioso… para que a uno le quieran… ése es nuestro Poco-Yo, que ya no es sostenible. Y un buen día nuestro pequeño Poco-Yo descubre a Todo-Yo y se da cuenta de que el origen está dentro, de que somos luz, de que no hay que ir a ninguna parte a buscarla».




Comentarios recientes